Tipografías, tamaños y estilos
Organizá títulos y cuerpo con una jerarquía consistente de fuentes, tamaños y estilos.
Un documento claro necesita una jerarquía: el lector debería distinguir rápidamente el título, los apartados y el texto común. Cambiar la fuente y el tamaño ayuda, pero los estilos de Word permiten organizar esa jerarquía de forma consistente. Vamos a aplicar una combinación simple a la propuesta del taller.
Tres decisiones diferentes
La tipografía o fuente define la forma de las letras. El tamaño controla su dimensión y normalmente se expresa en puntos. Un estilo es un conjunto de opciones: puede reunir fuente, tamaño, color, espacios y otras propiedades. Algunos estilos, como Título 1, también identifican la función de un párrafo dentro de la estructura del documento.
Una palabra con letras grandes no se convierte automáticamente en un encabezado estructural. Para eso conviene aplicar un estilo de título. Esto facilita mantener coherencia y recorrer el documento mediante el panel de navegación. Los nombres pueden variar: el estilo destinado al título general del documento no siempre se llama igual que los niveles de encabezados.
Dar formato al texto común
- Seleccioná un párrafo del cuerpo.
- En Inicio, ubicá el selector de fuente y elegí una tipografía sencilla disponible en tu equipo.
- Probá un tamaño de 11 o 12 puntos como punto de partida.
- Observá el resultado con un zoom cómodo, sin confundir zoom con tamaño real.
- Si hay varios párrafos de cuerpo, mantené el mismo criterio en todos.
Estos tamaños son ejemplos, no una norma universal. Un documento para imprimir, una presentación para leer a distancia o una persona con necesidades visuales distintas pueden requerir otras medidas. Priorizá la lectura antes que la cantidad de texto que entra en una página.
Aplicar estilos a los apartados
Hacé clic dentro de «Objetivo del encuentro» y, en la galería de estilos de Inicio, elegí Título 1. No hace falta seleccionar cada letra si estás aplicando un estilo de párrafo. Repetí la acción sobre «Destinatarios», «Actividades» y «Materiales necesarios».
Para «Propuesta de taller», usá el estilo que corresponda al título general, si está disponible, o una presentación diferenciada y sobria. Si luego agregás un subapartado dentro de Actividades, Título 2 puede representar ese nivel inferior. Usá niveles en orden lógico; no elijas uno solo porque te gusta su color.
Abrí el panel de navegación desde Vista y comprobá si aparecen tus encabezados. Si un apartado no aparece, revisá que tenga realmente un estilo de encabezado y no solo formato manual. El panel ayuda a comprobar la organización, además de navegar.
Evitar una mezcla difícil de mantener
Cambiar cada título por separado puede producir diferencias pequeñas: uno queda de 16 puntos, otro de 17, otro usa una fuente distinta. Cuando la estructura está bien aplicada, modificar un estilo permite unificar sus usos. Esa personalización puede quedar para después; primero aprendé a aplicar los estilos existentes.
Como ejercicio, agregá un apartado «Duración del encuentro» y aplicale el mismo estilo que a los demás. Debe verse coherente y aparecer al mismo nivel en la navegación. Guardá la práctica y revisá el documento completo: una o dos fuentes bien elegidas suelen ser suficientes para que la información se entienda.